|
Escrito por RADIO S DE PUNO
|
|
Sábado, 26 de Junio de 2010 12:30 |
|
Â
 LOS TRES VIEJITOS

Â
Â
Â
Una mujer salió de su casa y vio a tres viejos de largas barbas sentados frente a su jardín. Ella no los conocía y les dijo: - No creo conocerlos, pero deben tener hambre. Por favor entren a mi casa para que coman algo. Ellos preguntaron: ¿Esta el hombre de la casa? - No - respondió ella -, no esta. - Entonces no podemos entrar - dijeron ellos.
Al atardecer, cuando el marido llego, ella le contó lo sucedido. - ¡Entonces diles que ya llegue e invítalos a pasar! La mujer salió a invitar a los hombres a pasar a su casa. - No podemos entrar a una casa los tres juntos - explicaron los viejitos. - ?Por que? - quiso saber ella. Uno de los hombres apunto hacia otro de sus amigos y explico: - Su nombre es Riqueza. - Luego indico hacia el otro
Su nombre es Exito y yo me llamo Amor. Ahora ve adentro y decidan con tu marido a cual de nosotros tres ustedes desean invitar a vuestra casa. La mujer entro a su casa y le contó a su marido lo que ellos le dijeron.
El hombre se puso feliz: - ¡Que bueno! Y ya que así es el asunto, entonces invitemos a Riqueza, dejemos que entre y llene nuestra casa de riqueza. Su esposa no estuvo de acuerdo: - Querido, ¿por que no invitamos a Exito? La hija del matrimonio estaba escuchando desde la otra esquina de la casa y vino corriendo con una idea: - ¿No seria mejor invitar a Amor? Nuestro hogar entonces estaría lleno de amor. - Hagamos caso del consejo de nuestra hija - dijo el esposo a su mujer - Ve afuera e invita a Amor a que sea nuestro huesped. La esposa salió afuera y les pregunto a los tres viejos: - ¿Cual de ustedes es Amor? Por favor que venga para que sea nuestro invitado. Amor se puso de pie y comenzó a caminar hacia la casa. Los otros dos también se levantaron y lo siguieron. Sorprendida, la dama les pregunto a Riqueza y Exito: - Yo solo invite a Amor, ¿por que ustedes también vienen? Los viejos respondieron juntos: - Si hubieras invitado a Riqueza o Exito, los otros dos habrían permanecido afuera, pero ya que invitaste a Amor, donde sea que el vaya, nosotros vamos con el. Donde quiera que hay amor, hay también riqueza y éxito.
Donde haya dolor, te deseo paz y misericordia. Donde hay falta de fe en ti mismo, te deseo una confianza renovada tu capacidad para superarla. Donde haya cansancio o extenuación, te deseo comprensión, paciencia y fuerzas renovadas. Donde haya temor, te deseo amor y valor.
|